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España entra en una nueva etapa de desregulación de la fibra: desaparecen NEBA Local y las obligaciones mayoristas residenciales de Telefónica

Desde el 14 de febrero de 2026, Telefónica ya no está obligada a ofrecer a otros operadores el servicio mayorista NEBA Local. La misma reforma ha eliminado también la obligación de prestar la modalidad residencial del servicio mayorista NEBA.

El mercado español de fibra óptica está entrando en una nueva fase regulatoria.

Desde el 14 de febrero de 2026, Telefónica ya no está obligada a ofrecer a otros operadores el servicio mayorista NEBA Local, uno de los mecanismos regulatorios que durante los últimos años permitió a operadores alternativos acceder virtualmente a su red de fibra óptica.

La misma reforma ha eliminado también la obligación de prestar la modalidad residencial del servicio mayorista NEBA.

La decisión supone uno de los cambios más importantes de los últimos años en la regulación de las redes fijas españolas y confirma una tendencia clara: la CNMC considera que el nivel de competencia alcanzado en el mercado de banda ancha permite reducir progresivamente la regulación que históricamente pesaba sobre Telefónica.

¿Qué era NEBA Local?

NEBA Local permitía a un operador alternativo acceder de forma virtual a la red FTTH de Telefónica sin necesidad de desplegar fibra hasta cada domicilio.

Aunque físicamente la conexión final pertenecía a Telefónica, el operador alternativo recibía el tráfico en determinados puntos de interconexión y podía comercializar sus propios servicios al cliente.

Era, por tanto, una forma de «desagregación virtual» de la fibra.

A diferencia de la antigua red de cobre, donde era posible acceder físicamente al par que llegaba hasta el cliente, las redes PON de fibra óptica hacen mucho más compleja esa desagregación física.

NEBA Local surgió precisamente para resolver ese problema.

Desde febrero de 2026 Telefónica ya no está obligada a ofrecerlo

La CNMC aprobó el 29 de julio de 2025 un nuevo análisis de los mercados mayoristas de acceso local y central.

Como consecuencia de esa resolución, desde el 14 de febrero de 2026 quedó eliminada la obligación de Telefónica de prestar NEBA Local.

También desapareció la obligación de ofrecer la variante residencial de NEBA.

Esto no significa que Telefónica tenga prohibido ofrecer acceso mayorista a su fibra.

Puede seguir haciéndolo.

La diferencia fundamental es que, en estos servicios residenciales, la relación pasa progresivamente de estar basada en una obligación regulatoria impuesta por la CNMC a depender de acuerdos comerciales entre operadores.

Y esta diferencia no es menor.

De una oferta regulada a una negociación comercial

Cuando un servicio mayorista está regulado, el operador dominante está sujeto a determinadas obligaciones relativas a aspectos como:

  • acceso;
  • condiciones técnicas;
  • procedimientos;
  • plazos;
  • precios o mecanismos de control económico;
  • transparencia;
  • no discriminación.

Cuando desaparece esa obligación regulatoria, los operadores tienen que negociar una parte mucho mayor de esas condiciones comercialmente.

Por tanto, la desregulación puede aumentar la importancia del poder negociador de cada operador.

Para los grandes grupos nacionales, capaces de comprometer cientos de miles o millones de accesos, esta negociación puede resultar relativamente sencilla.

Para un operador local o regional, la situación puede ser diferente.

¿Por qué la CNMC considera que ya no es necesaria esta regulación?

La explicación está fundamentalmente en el crecimiento de la competencia en infraestructura.

España dispone actualmente de numerosas redes FTTH desplegadas por diferentes operadores y de una importante presencia de redes alternativas a Telefónica.

La propia CNMC destaca cómo durante los últimos años los acuerdos comerciales de acceso a redes de fibra han adquirido cada vez más importancia.

Es decir, Telefónica ya no es necesariamente la única infraestructura disponible para que un operador pueda prestar servicios.

Existen redes de otros grandes operadores, redes mayoristas independientes, operadores neutros y multitud de redes locales y regionales.

La CNMC considera que esta evolución competitiva reduce la necesidad de mantener algunas obligaciones regulatorias que fueron esenciales durante las primeras etapas de despliegue de la fibra.

Pero la regulación de acceso a las infraestructuras físicas sigue siendo fundamental

Aquí aparece probablemente la distinción más importante para el sector.

La desaparición de NEBA Local no significa que desaparezca MARCo.

Telefónica continúa teniendo obligaciones relacionadas con el acceso de otros operadores a determinadas infraestructuras físicas utilizadas para desplegar redes.

Hablamos principalmente de:

conductos, canalizaciones, registros, cámaras, postes y determinadas infraestructuras de obra civil.

Para muchos operadores locales este acceso puede ser incluso más importante estratégicamente que NEBA.

NEBA permitía utilizar la red activa de Telefónica.

MARCo permite utilizar la infraestructura física para que el operador despliegue su propia fibra.

La diferencia estratégica es enorme.

Del alquiler de la fibra de otro operador a construir la propia red

Este cambio regulatorio puede acabar reforzando una tendencia que ya existe en el mercado.

Los operadores tienen básicamente tres grandes opciones:

  • Construir red propia. Utilizando infraestructura propia o accediendo a conductos y postes existentes. Es la alternativa que proporciona mayor independencia a largo plazo.
  • Utilizar redes mayoristas de terceros. Mediante acuerdos comerciales con Telefónica, MasOrange, Vodafone, operadores neutros u otros propietarios de infraestructura.
  • Combinar ambos modelos. Desplegar infraestructura propia en aquellas zonas estratégicas donde exista suficiente concentración de clientes y recurrir a acuerdos mayoristas en el resto del territorio.

Este último modelo probablemente ganará todavía más importancia.

MARCo se convierte en una de las grandes batallas regulatorias

Precisamente mientras se retira la regulación del acceso activo a la fibra, la CNMC está revisando el marco de acceso a la infraestructura física de Telefónica.

En junio de 2026, la CNMC abrió una consulta pública sobre una segunda oferta de compromisos presentada por Telefónica relacionada con este mercado.

La propuesta afecta, entre otras cuestiones, a:

  • las condiciones de MARCo;
  • los precios durante los próximos cinco años;
  • la utilización de centrales de Telefónica;
  • la coubicación de equipos;
  • los procedimientos de provisión;
  • el acceso y compartición de espacios.

Esto demuestra hacia dónde se está desplazando actualmente la regulación.

La discusión ya no gira únicamente alrededor de quién puede utilizar la fibra de Telefónica, sino también alrededor de quién puede utilizar sus conductos, postes, cámaras y centrales para construir redes alternativas.

NEBA no desaparece completamente

También es importante evitar una interpretación incorrecta.

El servicio NEBA sigue existiendo para determinadas necesidades del mercado empresarial de alta calidad.

La propia CNMC mantiene actualmente dentro de las ofertas reguladas el acceso central mayorista correspondiente a NEBA empresarial.

Por tanto, lo que desaparece desde febrero de 2026 es fundamentalmente la obligación relacionada con el mercado residencial de masas y NEBA Local.

Esta diferencia es especialmente relevante para operadores que atienden empresas, administraciones públicas o clientes que requieren accesos de alta calidad.

Otro cambio: también desaparece la antigua OIR-IP regulada

La retirada de obligaciones no afecta exclusivamente a la fibra.

Desde el 30 de junio de 2026, Telefónica tampoco está obligada a mantener una oferta de referencia regulada para la terminación de llamadas fijas mediante OIR-IP.

La CNMC desreguló este mercado después de considerar que la regulación europea existente sobre los precios máximos de terminación hacía innecesaria una regulación nacional adicional.

Anteriormente, desde enero de 2025, ya se habían retirado otras obligaciones relacionadas con el acceso y originación de llamadas y el antiguo acceso mayorista a líneas de cobre.

Todo ello forma parte del mismo proceso:

la progresiva retirada de la regulación creada alrededor de la antigua posición dominante de Telefónica.

¿Es necesariamente positiva la desregulación?

Desde el punto de vista económico, la CNMC entiende que una mayor competencia permite reducir la intervención regulatoria.

Pero para los pequeños operadores la cuestión merece un análisis más profundo.

Una regulación puede resultar innecesaria cuando existen suficientes alternativas reales.

El problema aparece cuando esas alternativas están controladas por un número reducido de grandes grupos.

Si un operador pequeño pasa de disponer de una oferta regulada a depender exclusivamente de contratos comerciales con grandes proveedores, puede encontrarse con:

  • menor capacidad de negociación;
  • compromisos mínimos de volumen;
  • diferencias de precios según tamaño;
  • menor previsibilidad contractual;
  • condiciones diferentes entre operadores;
  • dependencia tecnológica del proveedor;
  • dificultad para competir en determinadas zonas.

Por eso, el verdadero debate no debería ser únicamente:

«¿Hay varias redes de fibra?»

La pregunta debería ser:

«¿Puede un operador pequeño acceder a esas redes en condiciones económicamente competitivas y no discriminatorias?»

Una oportunidad para los operadores locales

Paradójicamente, este nuevo escenario también puede convertirse en una oportunidad.

Si la regulación europea y española facilita cada vez más el acceso a infraestructura física, un operador local puede optar por construir su propia red en lugar de depender indefinidamente de servicios activos de los grandes operadores.

Para ello será especialmente importante disponer de:

  • acceso razonable a MARCo;
  • postes y canalizaciones;
  • información de infraestructuras disponibles;
  • procedimientos rápidos para resolver bloqueos;
  • condiciones económicas transparentes;
  • mecanismos eficaces de resolución de conflictos ante la CNMC.

La infraestructura física puede convertirse así en uno de los elementos regulatorios más importantes de la próxima década.

La cuestión estratégica para los pequeños operadores

La desregulación de NEBA debería servir también como advertencia.

Durante años, muchos operadores construyeron sus modelos comerciales apoyándose en obligaciones regulatorias aplicadas a Telefónica.

Ese escenario está cambiando.

La estrategia a largo plazo debería orientarse cada vez más hacia una combinación de:

red propia + acceso a infraestructura física + acuerdos mayoristas diversificados.

Depender exclusivamente de una única red mayorista puede convertirse progresivamente en un riesgo estratégico.

Una nueva etapa para las telecomunicaciones españolas

España está pasando de un modelo regulatorio diseñado para abrir la antigua red monopolística de Telefónica a un mercado donde existen múltiples redes de fibra.

La lógica del regulador también está cambiando.

Antes la prioridad era:

obligar al operador dominante a compartir su red.

Ahora la tendencia parece dirigirse hacia:

facilitar que diferentes operadores construyan o compartan infraestructuras y permitir que el mercado negocie comercialmente el acceso a las redes activas.

La desaparición de NEBA Local el 14 de febrero de 2026 es probablemente uno de los símbolos más claros de ese cambio.

Para los operadores pequeños y medianos, la consecuencia es también clara:

la defensa regulatoria deberá centrarse cada vez menos en conseguir acceso a servicios activos de Telefónica y cada vez más en garantizar un acceso justo, rápido y económicamente viable a conductos, postes, registros y otras infraestructuras necesarias para construir redes propias.

Fuente: CNMC, «La CNMC desregula los mercados mayoristas de banda ancha fija» (13 de agosto de 2025) , se abre en una ventana nueva.