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Telefónica pide a la CNMC limitar a 500 metros el acceso de otros operadores a sus tritubos enterrados

La compañía sostiene que algunas soluciones de microconductación son difíciles de ejecutar, pueden dañar las canalizaciones y no garantizan una reserva suficiente para reparar averías

Esquema de las dos únicas configuraciones de tritubo que Telefónica propone admitir. A la izquierda, un tritubo con tres microductos de 12 milímetros en disposición triangular; a la derecha, uno con dos microductos de 14 milímetros en disposición vertical. En ambos casos el diámetro exterior del tritubo es de unos 40 milímetros. Las notas indican que se eliminarían los microductos de 10, 8 y 7 milímetros y que el límite de ocupación sería del 80 % del diámetro interior de cada microducto.

Telefónica ha solicitado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia que revise las condiciones bajo las que otros operadores pueden acceder a los tritubos enterrados incluidos en la oferta MARCo.

En un escrito presentado ante la Dirección de Telecomunicaciones y del Sector Audiovisual de la CNMC, la compañía expone los resultados de las inspecciones y pruebas realizadas desde que, en mayo de 2023, se establecieron las condiciones específicas para compartir esta clase de infraestructuras.

Telefónica sostiene que las soluciones previstas actualmente pueden resultar muy complejas de ejecutar en canalizaciones ya instaladas y que, en determinadas circunstancias, podrían afectar a la integridad de los conductos o impedir que exista una reserva operativa adecuada para reaccionar ante una avería.

Las afirmaciones y conclusiones recogidas en el documento representan la posición de Telefónica dentro del procedimiento abierto por la CNMC y todavía deberán ser analizadas por el organismo regulador.

El diámetro del cable no debería superar el 80 % del microducto

Uno de los principales cambios solicitados consiste en introducir expresamente una relación máxima entre el diámetro del cable y el diámetro interior del microducto.

Telefónica señala que los fabricantes y las recomendaciones técnicas utilizadas para el tendido por soplado aconsejan que el diámetro exterior del cable no supere el 80 % del diámetro interior del microducto.

Según los cálculos incluidos en su escrito:

  • Un microducto de 12 milímetros admitiría un cable de hasta 8 milímetros.
  • Uno de 10 milímetros admitiría un cable de hasta 6,4 milímetros.
  • Uno de 8 milímetros permitiría un cable de hasta 4,8 milímetros.
  • Uno de 7 milímetros admitiría un cable de hasta 4 milímetros.

La compañía solicita que se consideren técnicamente inviables las peticiones en las que el cable previsto supere esa proporción.

Como apoyo técnico, Telefónica incorpora referencias a la recomendación ITU-T L.108 y calcula que, en un microducto de 12 milímetros de diámetro exterior y 10 milímetros de diámetro interior, el cable recomendado debería tener aproximadamente 7,75 milímetros o menos.

Solo dos configuraciones serían viables, según Telefónica

La oferta MARCo contempla actualmente distintas configuraciones de microductos, entre ellas tres conductos de 10 milímetros, cuatro de 8 milímetros o siete de 7 milímetros.

Sin embargo, Telefónica afirma que estas opciones serían fundamentalmente teóricas y que los microductos más pequeños no permitirían instalar cables con la capacidad de fibra necesaria en determinados tramos interurbanos.

Por ello, propone que la oferta MARCo limite las configuraciones admisibles a:

  • Tres microductos de 12 milímetros de diámetro exterior.
  • Dos microductos de 14 milímetros de diámetro exterior.

La compañía pide modificar el apartado 3.5.2 de la oferta de referencia para eliminar las configuraciones actuales de 7, 8 y 10 milímetros y sustituirlas por estas dos alternativas.

Telefónica advierte de dificultades en las canalizaciones existentes

El escrito dedica una parte importante a describir los problemas prácticos asociados a la instalación de microductos en tritubos ya desplegados.

Telefónica explica que estas infraestructuras pueden encontrarse a gran profundidad, carecer de protección de hormigón, tener largas distancias entre arquetas o presentar un estado de conservación que dificulte la instalación.

La compañía asegura que incluso el tendido de un único cable puede resultar complejo y que la introducción simultánea de varios microductos incrementa considerablemente la dificultad y el riesgo de atasco.

También sostiene que estos trabajos requieren maquinaria especializada, compresores de gran tamaño, bobinas, camiones grúa, equipos de soplado y personal cualificado. Las imágenes aportadas en las páginas 15 a 17 del documento muestran el espacio y el equipamiento empleados en una prueba de microconductación realizada por Telefónica.

Según la operadora, una instalación fallida podría dejar un conducto obstruido o inutilizado de forma irreversible.

Un máximo de 500 metros por solicitud

Telefónica basa parte de sus conclusiones en una prueba de campo realizada en mayo de 2023 en la provincia de Segovia.

De acuerdo con su análisis, la subconductación sería técnicamente posible en distancias reducidas, aunque con una probabilidad limitada de éxito en condiciones reales. La compañía asegura que, en la prueba realizada, a partir de los 500 metros el tendido dejó de avanzar con la fuerza de soplado permitida.

Por ese motivo, propone que la longitud máxima de cada acceso solicitado no supere los 500 metros. Para distancias superiores, plantea que el operador disponga previamente de los permisos necesarios para abrir calas aproximadamente cada 500 metros, en caso de que sean necesarias.

Dos conductos libres y responsabilidad por posibles daños

Entre las medidas más restrictivas solicitadas se encuentra la exigencia de que solo pueda autorizarse una instalación cuando existan dos tubos libres dentro del tritubo.

Telefónica argumenta que, si uno de los conductos quedara inutilizado durante los trabajos, el segundo permitiría conservar una reserva para reparar averías y mantener la continuidad del servicio.

Como alternativa, propone que el operador solicitante quede obligado a instalar un nuevo tritubo completo, incluyendo la excavación necesaria, cuando una instalación defectuosa deje la infraestructura sin reserva operativa.

La compañía también pide que el operador que realiza los trabajos asuma la responsabilidad por los posibles daños ocasionados durante el arrastre, la microconductación o la apertura de calas.

Más supervisión por parte de Telefónica

La propuesta incluye igualmente un mayor control sobre las actuaciones realizadas por los operadores.

Antes de comenzar la microconductación, el solicitante debería demostrar que ha efectuado correctamente el mandrilado del tubo. Telefónica plantea que el operador tenga que solicitar el acompañamiento de su unidad responsable con una antelación mínima de siete días laborables o presentar un certificado emitido por un agente autorizado.

Además, defiende que no se permita utilizar mallas textiles en los tritubos, porque no pueden instalarse mediante técnicas de soplado y obligan a recurrir al arrastre. A juicio de Telefónica, este sistema incrementaría el riesgo de dañar el cable y la infraestructura.

Telefónica denuncia instalaciones irregulares

El escrito también describe un incidente ocurrido en octubre de 2025, cuyos datos concretos aparecen ocultos por motivos de confidencialidad.

Según la versión de Telefónica, otro operador habría introducido un cable mediante arrastre, sin haber realizado la correspondiente solicitud de uso compartido y ocupando, además, el conducto reservado para posibles reparaciones.

La compañía afirma que esta actuación dañó un cable existente y retrasó la recuperación del servicio hasta que el otro operador retiró su instalación.

Telefónica asegura asimismo que, tras analizar algunas instalaciones, ha detectado casos en los que los operadores habrían tendido cables directamente por los conductos o no habrían respetado la reserva operacional común. Se trata, de nuevo, de conclusiones de la propia operadora que deberán ser contrastadas dentro del expediente.

Un cambio con importantes consecuencias para los operadores alternativos

Las modificaciones propuestas podrían reducir notablemente las posibilidades de utilizar los tritubos enterrados para desplegar nuevas redes de fibra.

Limitar las configuraciones permitidas, exigir dos tubos libres, reducir la longitud máxima de las solicitudes y trasladar al operador el riesgo de reconstruir la infraestructura podría elevar los costes y dificultar los despliegues, especialmente en zonas rurales e interurbanas.

La CNMC deberá ahora valorar si los problemas expuestos por Telefónica justifican una modificación de la oferta MARCo y si las restricciones solicitadas son proporcionadas y compatibles con las obligaciones de acceso, transparencia y no discriminación que corresponden al operador con poder significativo de mercado.

Fuente: CNMC, expediente OFE/DTSA/001/26 (escrito de Telefónica de 28 de julio de 2026)